C u l t i v o S o c i a l
El cultivo de los olivares de sierra de Los Pedroches tiene un marcado carácter social porque su incidencia tiene un amplio alcance en las poblaciones del entorno. La configuración de la propiedad, derivada de la singular historia de gestión del territorio que comenzó hace tres siglos, ha supuesto que buena parte de las propiedades oscilen entre las 5 y las 25 hectáreas. Olipe cuenta con casi 1.000 socios, que gestionan unas 14.000 hectáreas de olivar, lo que arroja una media de 14 hectáreas.
Si bien existen propiedades de mayor tamaño y olivareros con dedicación exclusiva a este cultivo, la mayoría de estas fincas suponen un complemento de renta o una segunda actividad para sus propietarios, de ahí que nuestro olivar de montaña sea un cultivo social, con una amplia repercusión en las rentas de los municipios, sobre todos en los años en los que la cosecha es abundante. También se constituye como una importante fuente de empleo por la necesidad de mano de obra que requiere dadas sus peculiaridades.