Diagrama de Flujo Ecológico

Diagrama de Flujo Ecológico

Máquinas extractoras de Aceite de Oliva Virgen Extra.Queremos mostrarle nuestros procesos de elaboración, desde el olivo hasta nuestros más exigentes clientes. Tras los esquemas, me permito contarle un día de elaboración en nuestra cooperativa. ¡Acompáñame! La elaboración comienza en el campo, en nuestros olivos. Allí a primeros o mediados de noviembre nuestros socios comienzan la ardua, y feliz, tarea de la recolección. El trabajo del año de los olivareros junto con nuestros técnicos Manolo y Bartolomé, con el visto bueno del tiempo, nos da el fruto en las mejores condiciones. De forma manual, con mantos y varas, directamente del árbol, los aceituneros velan por la calidad de las aceitunas. Así socios y socias como Aurelio, Andrés, Pepa, Juana, Diego, Antonio… tras el trabajo diario llevan por la tarde las aceitunas a la Cooperativa para su molturación.

Aunque los tiempos han cambiado, créame que todavía hay cuadrillas que animan la sierra con sus cánticos y que por la noche cambiaron el carburo por la luz solar, pero no cambiaron de barajas de cartas, de juegos y de risas. El Patio de la Cooperativa. Pocos sitios tan concurridos en las tardes del invierno podremos encontrar como en la Cooperativa. Conforme llegan los socios toman su número y aguardan su turno para descargar su aceituna. Mezcla de satisfacción y cansancio es un lugar de comentarios, críticas, ¡cómo no! (constructivas siempre), quejas, bromas, cambio de impresiones de la campaña, de los precios del aceite y de lo lenta que va la cinta de recepción. Antonio Angel, armado de paciencia, o de carácter fuerte más bien, gobierna las entradas, turnos y las vicisitudes que ocurren (también la cinta de recepción). En el patio se procede a limpiar las aceitunas de hojas y ramas a la vez que se lavan para evitar restos de tierra o barro. Pedro mientras recoge las muestras para su analítica de rendimiento y acidez, en riguroso orden y ajeno a los socios que llenan el patio. Los días de más afluencia, en domingo generalmente, Manolo ayuda con contenedores auxiliares para facilitar la entrada y minimizar el tiempo de espera. Con el objetivo siempre de aliviar este tiempo de espera, abrimos el OliBar, más punto de encuentro y de cambio de impresiones del día, que sirve de cálido refugio en días y noches de crudo invierno. Como dicen ya algunos, nada mejor que el OliBar después del olivar. Un sitio peculiar donde encontrarás miradas alegres y entrañables propias de gentes de campo acostumbradas al trabajo duro. Una de mis mejores experiencias es sin duda compartir con ellos una copa de vino muy al final de la jornada. La aceituna ya ha sido descargada, limpiada, lavada y pesada. Va camino de las tolvas pulmón en las que permanecerá hasta su molturación, no más de 24 horas. La molturación se hace en una zona bien diferenciada del patio. Del bullicio y animación del patio se pasa a una restrictiva zona de fábrica en donde se produce la elaboración de nuestro apreciado producto, aceite de oliva virgen extra. Es Fidel nuestro Maestro Almazara y Jefe de fábrica. Hombre de gran experiencia, donde ya trabajaba en molinas en la sierra, antes de la apertura de la Cooperativa. Fidel ha pasado por todas las transformaciones industriales acontecidas, demostrando gran eficacia y buen hacer en el noble arte de extraer aceite. Su papel es fundamental, y en campaña la dedicación es plena. De carácter bronco y serio ha sabido hacerse de un equipo con Antonio y Agustín y otros operarios en campaña para controlar los procesos. Y no es poco el trabajo. Os cuento. El sistema de molturación es continuo, no hay interrupciones. La aceituna en primer lugar pasa por el molino donde se rompe totalmente, luego esta masa va a la batidora donde se homogeniza. De aquí al corazón de la fábrica: el decanter o centrífuga horizontal. Es donde se produce la separación del aceite y agua con el alpeorujo (la pulpa, el hueso y parte del agua de la aceituna). Controlar este elemento, la temperatura, los agotamientos es de vital importancia. Aquí abrimos dos caminos. Vámonos con el aceite y el agua. Éstos pasan a la centrífuga vertical donde se separa el aceite del agua. Aquí ya sale el aceite de oliva virgen extra que va a los aclaradores y a los depósitos para su almacenamiento. El agua de lavado lo llevamos a un depósito metálico en la planta de compostaje. Si nos vamos con el alpeorujo, lo primero que hacemos con él es deshuesarlo. Este hueso lo utilizamos como biomasa. El alpeorujo lo llevamos a la planta de compostaje para su transformación en abono y volver con Manolo, Bartolomé y los socios para generar fruto la campaña siguiente ( con el visto bueno del tiempo). Señalar la limpieza en la fábrica. Fidel sabe perfectamente que es vital para que nada enturbie el aceite que produce. Otro tema a destacar es cuando sale el aceite de la centrífuga. Su color y olor invitan a probarlo. O por lo menos a mi, que dos o tres veces al día no puedo evitar asomarme y probarlo. Momentos en los que Fidel y sus hombres se ríen al verme a cada instante ir de la oficina a la fábrica. El aceite ya producido se lleva a la bodega, a depósitos de acero inoxidable o trujales (depósitos subterráneos). El almacenamiento del aceite debe cumplir tres premisas: proteger de la luz, del calor y del oxígeno. Con ello garantizamos que las propiedades del aceite no vayan a mal. Una vez en bodega, y terminado la campaña, Fidel y yo probamos todos los aceites y clasificamos la bodega. Tras las catas decidimos las composiciones para nuestras marcas Olipe y Olivalle. Una vez elaborado el lote, el aceite lo traspasamos a la bodega B donde se filtra y de ahí al envasado. Mª Carmen y Manolo se encargan del envasado, en una envasadora automática de cuatro chorros. Fidel supervisa el envasado y es el responsable de todo el envasado. Una vez envasado pues le toca el turno a Araceli, nuestra directora comercial. Junto con Francisco Javier se encargan de asegurarse que el aceite llegue en condiciones perfectas a sus destinos. Eso si, también entra en juego Jesús, que se encarga de que los pagos estén al día. Casi tan importante como vender, cobrar. De las ventas a granel me encargo yo, decidir ventas y como no, de darle trabajo a mis compañeros. Como Presidente y Director de Olivarera Los Pedroches SCA mi intención es acercarle un poco al universo de Olipe. Sin duda lo mejor es que se acerque por nuestras instalaciones y vea el proceso directamente.