O r g a n o l i p e

 

La Cooperativa cuenta con una experiencia de más de 30 años en la búsqueda de iniciativas que sirvan para cerrar el ciclo de nutrientes del ciclo productivo, una de las claves de la denominada economía circular, enfocada a producir más, mejor y con ahorro de costes y, sobre todo, de recursos. A finales del pasado siglo comenzamos a investigar la forma de dar valor al alperujo –restos orgánicos de la producción de aceite- como abono ecológico después de aplicar procesos de compostaje. Todos los estudios e innovaciones que se efectuaron en aquellos años, desembocaron en la construcción de una planta de compostaje en la que el alperujo que sale de la almazara se va convirtiendo en abono que cuenta con unas cualidades idóneas para fertilizar el olivar. Gracias a la estrategia de I+D+i de la Cooperativa y a una experiencia de 25 años se sabe que en el alperujo se concentran gran cantidad de macro y micronutrientes, que además son necesarios para que el fruto se desarrolle. Este residuo junto a las hojas del olivar procedentes de la limpieza de las aceitunas en su recepción es idóneo para recuperar suelos y devolver al olivo lo que unos meses antes ha producido, cerrando así un círculo en el que prima el respeto a los ciclos de la naturaleza.